viernes, 24 de julio de 2020

SAN JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO

"Nunca fue tan fácil ganarse el cielo"
Ciclo "A", "B" y "C"

PRIMERA LECTURA (Mac: 7, 1-2. 9-14)
Del segundo libro de los Macabeos
En aquellos días, arrestaron a siete hermanos junto con su madre. El rey Antíoco Epifanes los hizo azotar para obligarlos a comer carne de puerco, prohibida por la Ley. 
Uno de ellos hablando en nombre de todos, dijo: -«¿Qué quieres saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres.» El rey se enfureció y lo mandó matar. 
Cuando el segundo de ellos estaba para morir, le dijo al rey: -«Asesino, tú nos arrancas la vida presente, pero el rey del universo nos resucitará a una vida eterna. Puesto que morimos por fidelidad a sus leyes.» 
Después comenzaron a burlarse del tercero. Presentó la lengua como se lo exigieron, extendió las manos con firmeza y declaró confiadamente: -«De Dios recibí estos miembros y por amor a su ley los desprecio, y de él espero recobrarlos.» 
El rey y sus acompañantes quedaron impresionados por el valor con que aquel muchacho despreciaba los tormentos. Una vez muerto éste, sometieron al cuarto a torturas semejantes. 
Estando ya para expirar, dijo: -«Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se tiene la firme esperanza de que Dios nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida.» Palabra de Dios 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 123)
R. Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador. 
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, cuando los hombres nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera.  R.
Las aguas nos hubieran sepultado, Un torrente nos habría llegado al cuello; Un torrente de aguas encrespadas. R.
La trampa se rompió, Y nosotros escapamos. La ayuda nos vienes del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R.

SEGUNDA LECTURA (Rom 5, 1-5)
De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos: Ya que hemos sido justificados por la fe, mantengámonos en paz con Dios, por mediación de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos obtenido, con la fe, la entrada al mundo de la gracia, en el cual nos encontramos; por él, podemos gloriamos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios. 
Más aún, nos gloriamos hasta de los sufrimientos, pues sabemos que el sufrimiento engendra la paciencia, la paciencia engendra la virtud sólida, la virtud sólida engendra la esperanza, y la esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que él mismo nos ha dado. Palabra de Dios. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Mt 10, 39)
R. Aleluya, aleluya. 
Quien pierda su vida por mí, dice el Señor, la salvará para siempre. R.

EVANGELIO (Mt 10, 34 - 39)
Del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No piensen que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la guerra. He venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y los enemigos de cada uno serán los de su propia familia. 
El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que salve su vida, la perderá y el que la pierda por mí, la salvará. Palabra del Señor.

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